Bricomóvil

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Hace unos meses sufrí en mis propias carnes, o más bien en las de mi smartphone, unos de los principales males endémicos de estos nuevos aparatos, debido a sus dimensiones y a su sobreexposición, por tanto, a los elementos y rigores de la vida actual de sus propietarios: se me cayó y se partió en mil pedazos su pantalla.

Después de blasfemar un rato en arameo, lo normal en estos casos, quedó relegado en un cajón hasta decidir que hacer y fue sustituido temporalmente por un dispositivo más antiguo de los que ya vamos acumulando por los cajones.

Se trata de un Yiaju S3 Advanced de estos de marca china que tanto se están empezando a ver y con el que andaba yo muy contento por su espectacular relación rendimiento/precio. Era por eso que me resistía a relegarlo a simples funciones de rellenado de espacio en la cajonera de desechos tecnológicos.

El problema es que en estos casos, precisamente la razón por la que uno sale de los típicos circuitos de Samsung es por el bajísimo coste de la unidad (en mi caso 175€) y cualquier reparación por terceros puede costarte casi el precio de un dispositivo nuevo. Aunque seguiría siendo muchísimo menos en suma que lo que suelen pedir por móviles de igual gama de marcas más al uso, me daba mucha pena la poca vida útil de la que había disfrutado ese magnífico dispositivo, así que decidí lanzarme al movimiento DIY y salir por la vía de en medio: sería reparado pero lo iba a hacer yo mismo. Las ventajas eran claras: Más barato que adquirir otro terminal o enviarlo a reparación y el aprendizaje y recreo que la tarea que iba a reportar.

No tardé mucho en buscar y adquirir nueva pantalla en los mismos canales online donde compré el Yiaju. El problema es los tiempos de envío que si son a prueba de paciencias entrenadas como la mía. Me aseguré de que el repuesto contara con el necesario kit de mini herramientas tipo espátula de plástico, tiras adhesivas extrafinas especiales y micro destornilladores. Encontré varios distribuidores y me decante por uno muy completo y barato: todo lo necesario por 52€, gastos de envío incluidos.

Una vez con el material en casa me aseguré de contar con lo siguiente necesario: una tarde tranquila sin interrupciones de ningún tipo, buena música de fondo y algo para picar para los descansos.

Papá Youtube fue mi guía, aunque no había más que un par de videotutoriales no muy específicos de mi modelo y de factura más que mejorable. De hecho luego, demasiado tarde, caí en que hubiera sido muy buena idea aprovechar para crear uno yo con el proceso seguido y así poder ayudar a los usuarios de este S3 Advanced, que ya he dicho que es un gran móvil (no solo de tamaño, que también) pero cuyo talón de Aquiles desde mi punto de vista es la baja calidad de sus materiales y acabados, lo que quizá justifica su bajísimo precio y que según pude leer en varias fuentes tiende a ocurrirle lo mismo que me pasó a mi.

Pues una vez puse manos a la obra, a retirar tapa, SIM (solo llevo ahora una pero cabe recordar que uno de los potenciales de este móvil es que es dualSIM), MicroSD y batería, fuera tornillos exteriores y con la placa ya a la vista, con la espátula fui soltando los buses de datos y alimentación de cámaras frontal y trasera, altavoces y botonera lateral. Ya podía sacar los tornillos de la placa, que había que retirar por completo ya que la pantalla esta en el frontal unida a la placa por delante y hay que acceder por detrás. Lo bueno es que no se trata de demasiados componentes diferenciados, ya que todo esta integradísimo. Ya he nombrado todo lo que hay… no hay más así digamos… suelto.

Al sacar la placa de su encaje por fin quedaba al descubierto la maltrecha pantalla y se evidenciaba el bus que la unía a dicha placa y que también debía desprender. Simple al final, eso si, todo debía hacerse son sumo cuidado y delicadeza, pero al fin y al cabo más fácil de lo que esperaba, lo que me hizo alegrarme de la decisión tomada.

Si hubo que aplicar algo de fuerza para despegar la pantalla de la carcasa y luego era necesario limpiar bien los restos de pegamento residuales para que las nuevas tiras adhesivas encontraran la mayor superficie posible y evitar grosor extra innecesario, ya que el espacio en ínfimo y si agobia un poco que los márgenes de maniobra sean tan pequeños.

Aquí es el punto en que el proceso se invierte y una vez fijada la nueva pantalla a la carcasa, se trata de desandar lo andado: Unir bus de pantalla a placa, encajar placa, atornillarla bien sin dañar nada, colocar de nuevo botonera, altavoces y cámaras y unir cableado con cuidado, ya que las terminaciones son muy pequeñas y frágiles… y “et voilà”! Todo montados e nuevo… llegaba el momento de la verdad y de colocar la batería, tarjetas y tapa y… darle al botón!

Y EUREKA! FUNCIONABA!! Después de un tiempo viendo la pantalla quebrada, verla de nuevo perfecta era una maravilla!

Aún sigo a dia de publicar estas líneas con mi flamante JY-S3A y estoy muy contento con él, por lo que me alegro de haberlo resucitado. Me sirvió para conocer un poco más las tripas de la bestia insitu, entretenerme de forma diferente y por tanto animo a no desechar tan fácilmente tan buena tecnología convirtiendola en basura tan difícil de reciclar.